Muchos dicen el qué, pocos el cómo, nadie el por qué.

¿Por qué?

Porque es un reto.

Queremos. Hace falta. Y nadie lo ha hecho.

Queremos organizar un congreso, queremos sacar adelante un proyecto que requiere el máximo de las capacidades de todos nosotros, coordinando grupos y trabajando en equipo.

Hace falta entender que no siempre se gana, así como aprender que un fallo no es definitivo.

Nadie ha dedicado tantos esfuerzos: siempre se habla del éxito rotundo, o del fracaso total, pero no del fallo como un bache en el camino del que salir mejor.

Creemos que, en un mundo como el de hoy, es más necesario que nunca ser expertos en caer y levantarse. También que lo mejor para conseguirlo es organizar nosotros mismos un evento, a nuestra manera, con nuestro propio estilo. Una mezcla de transgresión y profesionalidad para explorar lo que todavía no ha sido explorado. El reto está servido.